El fatalismo pues, nada nunca pareciera estar suficientemente mal, ley o no finalmente es lo más positivo que se puede pensar. Puede ser cosa de posiciones, claro, todo lo puede ser, la lista de opciones es infinita y las menos pensadas son las que primero llegan. De qué sirve reír si es tan sólo un segundo ¿y todo el resto? Pensar continuamente en la muerte es revestir de sentido la vida, tomarle el peso y volver a caer en la muerte. Tanta preocupación destinada a evitar morir de ciertas formas y tan poca en el hecho de que inevitablemente; moriremos.
Es difícil dentro de mi cabeza, comienza el día, uno a uno, cada vez peor, con menos ganas, más arrasa la pregunta para qué, hay un divino pesimismo dentro de mí. Lo único que me llama eres tú escritura, no te juzgo, no te analizo, no te interpreto, sólo te disfruto. Lo bello del humano trasciende a él. Un segundo de ello… Más difícil articular la acción. Es lo mismo que matar, traer a la vida.
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