domingo, 22 de abril de 2012

¡Qué rajada de mente esta vidita!

Creo que el problema está en los cuántos y lo mala que siempre he sido con su cálculo.
Todo, en su fase externa está cuantificado a tal punto que lo cualitativo o interno siquiera tiene importancia.

miércoles, 4 de abril de 2012

Decir que esto no duele es un orgasmo con la muerte,
quitate la esencia antes de posarte en mi cabeza
desnudar la historia.

Estarás contento ahora que la calma te acompaña,
en estos días en que la revolución se vistió junto a ti
prometiendo no volver a entrar a tu cama,
que te sabes prendado al mediocre medio, a las ganas,
¿Sabras el nombre de tu amada?

Acallar la vida en tres segundos,
destruir la emoción,
emulcionar las palabras con tus mentiras.

¿Te sabrás más libre de mano de la idiotez?
Sentirás repletas tus carencias cuando veas la mancha en su espalda.

Estamos tan lejos de sabernos,
tan hartos del placer del mundo al mirarnos.
La libertad se ha tatuado en nuestras pieles,
la cama sigue siendo tuya
la revolución vino a quedarse conmigo.
Está claro, cielo no somos
pero tan fantásticos como esta no pintura hemos llegado a ser.
Hay pocas palabras que podrían hacerse tuyas,
nada que suene muy lindo te mereces
porque en el desgarrador silencio de lo impronunciable
es donde más auténticamente nos encontramos.

Todo eso que es motivo de dudas, merecedor de cuestionamientos
aquello que provoca la inseguridad de lo que no sé cierto
porque no se conoce propio
me recuerda a tu rostro, plasmado de negativa rotunda,
un no a todo lo antes dicho, un no al reconocernos,
la mejor elección pareciera ser no confesar esto,
negar la existencia para quien no esté incluído
[en el nosotros, por supuesto]

Es tentadora la idea de que nada esté tan claro,
esa duda habitante de la mirada que se desliza,
se escapa por entre los pretextos, que no da la cara,
tan curiosa como hablar de la cara de la mirada.

Todo instante parece elección
y el placer esculpido en el flujo
ensucia un poco el recuerdo
la restricción parece sagrada, bendia, extaciante,
esa duda que no es dilema, no es tema.

En medio de tanto reproche escupido a nuestros rostros
la calma ha florecido, más libre que la crítica,
más real que estas perfectas nubes,
que la negación parece bondad.
Contigo me convierto en la condena de un mundo envidioso,
tan libre de todo
clara y tranquila al saber que son mis formas las que crean esa confusión
encantada de tu accionar inconveniente,
irrespetuosos de quien contempla lo incomprensible
anomia de las posibles posibilidades,
cansados de que la esperanza fuese desesperación
nos completamos.
Han pasado a ser sombra esas manos que parecían tatuadas a ésta piel.

Nada está comenzando más que el recuerdo a doler.

Sentenciaré la promesa a olvidar su cualidad de eterna,
si con ello la carcajada enrostra la farsa que significa
el
silencio
que
queda

entre

nuestros

espacios


vacíos




al mirarnos.

Perderme en una boca,
hipnotizada por lo simple que resulta no recordarte con tan hermoso minuto de escape.

Saberme sintiendo sin importar qué,
sin tu presencia anclada a la sensación,
es la libertad que me regala
esta REVOLUCIÓN que te enterró

Que locura no sea en tus ojos cuando me miras a la cara,
así las palabras serían como verdades cosechadas de tu boca

Que tu mano comprenda a la posición perfecta como idílica,
así no dejaremos de inventar relieves en nuestro valles

Que las cabezas tengan siempre como techo el cielo,
así se sabrán los "yo" en el todo

Que este rapto sea un sueño recordado al despertar,
así figura en tu vida y me sé menos muerta
La felicidad se ha convertido en utopía, o sutileza
la muestra más ínfima concluye soledad
ahora que todo ha muerto no comprendo
lo irracional de creer en este engaño,
ya no hay nada más que vidrio
las paredes, los sentimientos, las personas,
los recuerdos, los papeles, y esto
vidrio
La felicidad se ha convertido en utopía, o sutileza
la muestra más ínfima concluye soledad
ahora que todo ha muerto no comprendo
lo irracional de creer en este engaño,
ya no hay nada más que vidrio
las paredes, los sentimientos, las personas,
los recuerdos, los papeles, y esto
vidrio

Estaba por ahí

Los sutiles gestos que hablan de pasión
las miradas que se buscan para saberse
lo que se traspasa sólo por química
el silencio que es frase
el idioma que más nadie entiende

las bocas desesperadas buscan comerse
comerse el rostro
los ojos
la nariz
los hombros
el cuello
comerse las piernas.