Han pasado a ser sombra esas manos que parecían tatuadas a ésta piel.
Nada está comenzando más que el recuerdo a doler.
Sentenciaré la promesa a olvidar su cualidad de eterna,
si con ello la carcajada enrostra la farsa que significa
el
silencio
que
queda
entre
nuestros
espacios
vacíos
al mirarnos.
Perderme en una boca,
hipnotizada por lo simple que resulta no recordarte con tan hermoso minuto de escape.
Saberme sintiendo sin importar qué,
sin tu presencia anclada a la sensación,
es la libertad que me regala
esta REVOLUCIÓN que te enterró
Que locura no sea en tus ojos cuando me miras a la cara,
así las palabras serían como verdades cosechadas de tu boca
Que tu mano comprenda a la posición perfecta como idílica,
así no dejaremos de inventar relieves en nuestro valles
Que las cabezas tengan siempre como techo el cielo,
así se sabrán los "yo" en el todo
Que este rapto sea un sueño recordado al despertar,
así figura en tu vida y me sé menos muerta
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