Transformo el dolor en cenizas
ya no hay sorpresa,
la costumbre pesa,
nada nuevo,
ni la emoción,
el vacío cavado
¿o siempre
estuvo?
Qué triste abrir los ojos
y que el sol no renueve,
la miseria
lleva siglos recitándose.
Que no se distinga
el rojo entre las manchas
o que se
confunda entre ellas.
No quiero ser arqueóloga
de tus mentiras
ni blanco
de tus traiciones,
pero pasa…
Decides como si no estuviera
y accionas matándome
estar juntos es ser cómplice
más no compañera.
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