jueves, 3 de mayo de 2012

Hacia donde sea


Mi nombre es 1909 1987, marca concreta y clara de lo que se ha dispuesto sea mi personalidad, provengo de un núcleo alegre y creyente, miserable como se acostumbra que lo seamos casi todos, casi… ese enorme tajo que rasgas las venas de tantos como yo, ése casi nos divide en unos cuantos y todo el resto, resto, eso es lo que somos, lo que se quita, o lo que se doblega, res como las carnes amorfas bombeadas, y lo peor; consumidas, y así es como me siento.
Nada de lo que he hecho ha sido de mala fe, eso se lo puedo prometer, mis intenciones son fuertes pero no dañinas, o eso intento, no es que sea una persona inestable, bueno, quizá si lo sea un poco, o a veces mucho, ¿y quién es estable el día de hoy?, quizá no esté bien serlo, no le parece a usted que la estabilidad por estos días es un gusto que nadie puede darse, y es que cómo serlo, por ejemplo yo no entiendo a esas personas que intentan estar siempre bien, ¿cómo podría alguien en su sano juicio estar bien con tanta tragedia, con tanta hambre, con tanto animal muerto? No sé usted, pero vivir estable con tanta miseria alrededor me parece un poco psicópata, como esos que salen en la tele que violan a las niñas, o que andan matando a montoneras de personas, pobre gente, después hasta sus vecinos aparecen diciendo que son buenas personas, que nunca les vieron nada raro y que jamás se lo hubieran imaginado, como que explotan de un segundo a otro. Bueno, quién es uno para juzgar cierto, yo misma siento a veces que me voy a volver loca entre tanta miseria, y es que ¿cómo no?, se lo digo enserio, incluso si usted va y le dice a mi familia que estoy loca y me tienen que encerrar en un manicomio ya verá como todos le dicen que no, y es que esta clase de cosas uno las tiene que conversar con la familia, igual que la muerte, uno debe instruir a los que le rodean sobre cosas como estas porque la muerte y la locura pueden llegar en cualquier minuto, igual que la pobreza y los golpes militares.
Bueno, yo estoy aquí háblale que háblale y usted quería saber algo. ¿Qué es lo que me había preguntado?  Ah, si, claro, por la culpa ¿culpa yo dice usted?, o sea, me refiero a que me pregunta si es que siento culpa ¿verdad?, culpa es una palabra muy fuerte pues, es algo pesadito, como los enormes sacos que cargan miles de niños a sus espaldas por un trozo de pan, y eso que fíjese que ya no tenemos esclavos, porque se imagina usted como sería si aún se pudiera, pero igual pasa, con todo esto que tenemos de los derechos y la internacionalización, sigue pasando, ¿no lo encuentra usted un desastre?, la culpa es igualito a eso yo creo, algo que se siente pesado en la espalda, o en el estómago, de todas formas no sé porqué lo relaciono con esos pobres niños, como que me dice culpa y ¡paf! se me vienen al tiro las imágenes que he visto de esos pobrecitos, y es que si uno es una persona honrada qué más puede entender por culpa, si uno no es la que dirige el mundo, esos son otros, uno es como un cómplice colateral del asunto no más, es que también no es mucho lo que uno puede hacer, cosas cotidianas; no comer carne o reciclar por ejemplo, pero qué más, usted mismo por ejemplo, que trabaja aquí, usted si que puede hacer más, no es que yo piense que si le digo culpa usted piense en eso, no, lo que yo creo es que gente como usted tiene mucha suerte, porque ustedes no ven ésa imagen cuando le dicen culpa, más que mal ustedes son los que hacen cosas para que eso se acabe, ¿verdad? No, culpa yo no siento, es que yo no creo que haya hecho nada malo.
Me distraje, es que a veces me voy lejos, no físicamente, yo no tengo esos poderes pero la naturaleza me dio una nave que vuela alto, y a veces es como si me subiera hacia donde sea y por eso me quedo callada, es como que yo dejara de estar aquí, o sea, igual yo lo veo, y si usted me habla yo lo escucho, hasta le puedo responder, pero también estoy en otro lado, ahora mismo por ejemplo, me quedé pensando en eso de que no hice nada malo, lo sigo creyendo por si acaso, o quizá no tanto, es que claro, hice cosas, pero no le parece petulante a usted enjuiciarnos entre humanos lo bueno y malo de nuestras acciones, por ejemplo, yo antes pensaba que los hijos eran los que podían enjuiciar a sus padres ¿usted tiene hijos?, yo no tengo y no quiero tener, es que me parece tan cruel traer otro humano a este mundo, y no es por la miseria social, que igual es harta, sino por lo otro, por lo material que no se considera, no lo material del dinero, sino del planeta ¿ha comido usted paltas con sabor a albaricoque? ¿o esos tomates que por dentro son blancos?,  tanto que hablan si los homosexuales son o no normales ¿y los tomates? me pregunto yo, porqué nadie se los cuestiona y no se meten en su vida y les prohíben contraer matrimonio.
Usted quiere saber porqué estoy aquí, la verdad es que yo no entiendo muy bien el porqué, y es que con este sistema es tan difícil saber porqué uno está dónde está. Si, si, le contaré todo lo que pasó antes de que llegara aquí, pero es que usted puro mete y mete preguntas y si no me deja ni responderle ¿cómo quiere entender así? Ya, mire, lo que pasa es que había una reunión donde se iban a mostrar los avances de la ciudad a la población, no le parece a usted curioso que todos seamos la población y que también a las villas pobres se les llame así, a mí me da risa, es que toda la hermosa ironía de la vida me da risa, ya, la cosa es que estaban mostrando eso, y después de esas cosas típicas que son para que unos cuantos se sientan superiores, mejores y benefactores de todos los otros dieron la posibilidad de que la población dijese también algunas cosas, y bueno, como nadie hablaba yo tomé el micrófono y me puse a decirlas, lo que pasa es que parece que no eran esa la clase de cosas que se suponía yo tenía que decir. Después de que estuve todo el año yendo a golpearles las puertas para que me escucharan, pero no por fastidiarlos, sino para ser una colaboradora del municipio, no se ría oiga, yo creo que hasta que no se demuestre lo contrario se presume la buena fe, entonces ¿cómo voy a creer yo que cortar los viejos árboles de la avenida principal, obstruir la ciclovía con materiales de construcción o despedir sin razón alguna a buenos empleados para reemplazarlos por holgazanes que no saben lo que hacen, sea algo que el municipio haga a propósito? No pues, si uno no puede andar con esa clase de prejuicios por la vida. La cosa es que durante todo el año yo estuve yendo a visitar  a hartos de sus colegas para darles ideas y contarles lo mal que se estaba viendo su trabajo, para que pudiéramos mejorar. Ninguno tuvo tiempo para escucharme, porque son gente muy importante, como usted, pero no crea que fue lo único que hice, como no podían atenderme les mandé mensajes por computador, y después de como cuatro o cinco que nunca me respondieron pensé que quizá ese era el mail que no ocupaban, si al final ¿quién no tiene una dirección para puras suscripciones? Bueno, después de eso decidí comunicarme con ellos por un medio más oficial como la prensa local, pero me publicaron sólo una carta al director y ya después nunca más nada así que decidí juntar todas las cartas y cosas que había hecho para comunicarles mis aportes e hice que una especie de revistita llegara por correo al secretario municipal, pero con tan mala suerte para mi revista que éste no lo leyó y la tiró a la basura, luego las encontró un niña que es como bien movida y se mete harto en política y consideró que mi revista decía verdades, que era lo que finalmente a mí me interesaba, y la fotocopió, una de esas fotocopias llegó un día a mis manos, yo le digo un día, debe haber sido como ocho o diez días después de que yo la despaché por correo y ahí me enteré de lo que había pasado, igual para qué le voy a andar con cosas, cuando lo supe y después comencé a ver la fotocopia por hartos lado, me sentí un poco orgullosa, y es que cómo no.
Como verá, con todos los antecedentes que le he entregado, y como bien supondrá su espíritu agudo, afinado por sus años de servicios, lo que yo vengo a hacer aquí es denunciar a toda esa gente, o sea, no, no a toda, me refiero a los organizadores del acto, ¡si pues!, a ellos, no me ponga esa cara como que se sorprende de lo que le digo, no ve que me decepciona, pero si es obvio, si un día antes de que fuese ese acto toda la ciudad hablaba de lo que yo había escrito, si todos sabemos que nunca se deja el micrófono abierto a no ser que tengan una especie de palos blancos tratados para que sean los que hablen y que después justo se acabe el tiempo, no es cuando menos digno de investigar una mala jugada en mi contra, para reírse públicamente de mí, o qué cree que hicieron cuando escucharon parte de lo que tenía que decir ¿aplaudirme? no señor, me agredieron, me agredieron porque me mandaron a sacar de un lugar que es público, ¡me desalojaron de la calle! ¿qué es eso? Y más encima en frente de toda la gente que me conoce, si hasta con carabineros, así que dígame usted ¿qué tengo que llenar para que se haga justicia?

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