Detesto cuando las personas determinan que tengo que interpretar los acontecimientos del mismo modo que detesto que me hagan calcular sus edades, ¿cuál es el sentido de ello? finalmente importa bien poco lo que se pueda decir en ambas circunstancias puesto que la respuesta real sólo la posee quien pregunta, a ello debo sumarle el que soy pésima para realizar dichas actividades, mi padre y mi hermano mayor siempre han otorgado un tono irónico a éstas situaciones argumentando; "La Syl y su mundo al revés". De cierta manera eso es cierto, no se trata de concepciones inamovibles como verdades esculpidas sino simplemente de lineamientos que sigo cada cierto tiempo en relación a mi experimentación constante de todas las cosas, razones, y cuestiones posibles, nunca he podido hacer el deber ser social mío, simplemente no comprendo cómo se supone que funcionan las cosas y yo actúo siguiendo mi pensamiento del momento, y aún así, con ése razonamiento tan arraigado en mí aún hay personas que siento de mi círculo (bastante triangular) cercano que al final de algún suceso salen con frases como "saca tus propias conclusiones..." Yo no puedo decirte, tienes que darte cuenta sola..." "No todo el mundo piensa como tú, debería considerar a los otros..." y un sin fin de esas frase-sillas pre-fabricadas que están tan de más, es evidente que si cometo "errores" que no logro comprender es porque para mí no hay nada de malo en lo que se me acusa y por ello lo hago, sin embargo esa maldad oculta que es tan fácil notar para la humanidad a mí no me afecta, no siento la necesidad de utilizar caretas para, por ejemplo, hacer sentir mal a la gente, sé que debe sonar de persona muy pa'l pico lo que digo, pero es simplemente mi sentir, a veces hay personas que mueven mi morbo y me dan muchas ganas de hacerlos pasar por un episodio desagradable y no soy cautelosa en que se note mi sarcasmo fatídico. La política de la culpa tiene bastante bien adoctrinada a las personas que me rodean, les gusta mucho no decir lo que les hace sentir mal de otras personas excusándose en el libre albedrío y hacerlos sentir culpables de un hecho que no saben reconocer, guardar en silencio y recriminarles la incapacidad para distinguirlo, como si el sentirse ofendido por tal o cual cosa fuese regla general y yo debiese saberlo, evidente u obviamente, el problema señores es que nolosé, no tengo idea de qué preciso instante de manifestación de mi personalidad fue el que le causó tanto malestar, estoy segura de que pueden haber sido todos, pero si tengo que discriminar entre alguno es evidente, tanto como el hecho anterior para usted, que no logro decidirme. Sería todo mucho más fácil si simplemente me lo dijera, así al menos tendría la posibilidad de entender cuáles cosas le son sensibles y decidir si puedo lidiar con aquel obstáculo en lo que a usted respecta o si estoy incapacitada de hacer una leve variante en mi comportamiento o simplemente no estoy interesada en tener consideraciones con usted, o de ésa índole con usted, pero no, la idea es complicarlo todo más y dejarme en medio de acertijos, es ésto como si usted prefiriera lisa y llanamente que todo acabara antes de darme la posibilidad de destruirlo más adelante, cuando nos hayamos podido disfrutar y destruir un poco más. Supongo que represento una imagen muy poco confiable o que no soy digna de poseer su confianza en cuanto a lo que el cambio respecta, sin embargo, disculpe usted mi atrevimiento, siendo yo una persona tan volátil y cambiante ¿qué es lo que limita? estoy constantemente saltando de una teoría a otra y no tengo problema en reconocer que posturas ajenas son tan ciertas o incluso (y con un poco más de resquemor) mejores que las mías, ¿cómo debo entender éso yo? lo pregunto porque en mi calidad de incapaz de comprender mis conclusiones serán sencillamente locuras. Escucho con generalidad cómo se les pide a otras personas que cambien ciertos aspectos de su personalidad con el fin de hacer mucho más llevadera la coexistencia, pero a mí éso no me pasa, se me critica de frente o se me hace adivinar...
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