Hoy fue un día particularmente agradable, en casa estaban relajados y simpáticos, vi al papá de Lute y nos reímos harto (y a mi me gusta reír ahora), hablé en muy buena onda y naturalidad con Jorge (y ésa es una de las cosas que como suele decirse "me arregla el día" siempre, de hecho es la que más puede hacerlo), comencé a pintar a la Sofia y me gusta el lineamiento que está tomando la pintura, más tarde me junté con una chica y un grupo de chicas cercanas a la primera que no me parecieron nada interesantes (ni la primera) y definitivamente no podríamos ser amigas pero que son acogedoras, es más, me sorprendió la cantidad de detalles que eran capaces de atenderme en su rol de anfitrionas, durante el espacio temporal que usé en ellas apareció una humana que gritó para consultar desde la vereda del frente si teníamos un cigarro que le diéramos, yo le dije "ooohhh me queda el último, pucha..." y ella gritó "ya, gracias igual" con un tono que revelaba sinceridad, avanzo media cuadra y miró hacia atrás para gritar "y no tienen una moneda que me den para compra uno para allá?" (probablemente dijo pa' en vez de para y cosas así) a lo cual me acerqué a darle cien pesos que andaban dando vuelta en mi bolsillo y ella me dio bendiciones augurando que dios me acompañaría, luego, de camino a casa, tenía que comprar cigarrillos y no encontraba nada abierto hasta que me crucé con una gasolinera, dejé a la Sofia aparcada fuera y salté por sobre las cosas de un humano que tenía sus cosas apoyadas en el suelo y que me dijo de forma entusiasta "¡adelante!" luego de que yo acompañara mi salto con un "permiso", dentro me atendió muy amable un chico que cuando me iba con cierta preocupación me sugirió cuidarme y al salir nuevamente esquivé del objetos y él me dijo "que tenga un bonito día mañana" así que lo sonreí le ofrecí los mismos deseos y continué pedaleando.
Hoy la vida estaba simpática conmigo y se sintió bien...
No hay comentarios:
Publicar un comentario