jueves, 28 de abril de 2011

La esperanza ciega [a veces... también]

El humo nublará las nubes

de las líneas que acompañan mi tren.

Se acribillará la familia de mi gobierno

ante el impacto de mis 107 años.

Moribunda será mi vida

en aquella plaza sin árboles

esperando que algún día llames.

Las migajas quedarán envueltas en mi mesa

cuando te pares y no me hables.

Estaré aquí, esperando que nos miremos

y en silencio caminemos juntos.

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