miércoles, 27 de abril de 2011

Mauricio Pereira, un amigo...

Reconocerás las preguntas cuando le encuentres respuestas

sabrás que has vivido cuando el oxígeno comience a faltar

serán tus pasos marcas en masa inocua si no comprendes

el sentido más ampo vuela lejos de su eje..

Dejaste caer en este cuerpo un millón de pétalos

y has hecho que me ahogue hasta no creerlo

intoxicas mi mundo con esencia

sin cuerpo

sin ojos

sin mente

esa platónica concepción que se rompe en tu mandíbula

cuando la presionar para contener el aire

que necesitas para continuar

para que la respiración no cese

para no abandonar.

Eres más que la tercera parte de lo que se sabía imposible

te aíslas, abandonas y sumerges en la nada

en esta espera que no termina

que no es por nada

que la presencia llena de gratitudes los espíritus.

Te esparces por el aire como una verdad in-conjugable

eres la razón de tantas dudas

la esperanza de tantos mundos

la luz que le falta a la vida

la muerte que se enamora

el abismo del espanto al que nos dejaremos caer para sentirnos vivido

el mundo que flota [pero en tu palma]

irreversible

temple y destemple.

Si, son sólo palabras

nada tengo para darte

y nada más que el silencio de esto es lo que tengo

el silencio que queda en los espacios entre caracteres

el que te acompaña sin que lo sepas

el que se esparce entre tus ojos cuando parpadean

el pie en el que brincan los despiadados

el herido, claro está

el estigma jamás desraizado.

No te sientes,

no reserves,

no te gastes,

no te canses…

Mantén los pies en esta tierra

reserva lo que no es de este mundo

gasta tus energías hasta que tu cuerpo caiga rendido

no te canses…

Podrás salvar tu vida y tu mente

la demencia es condena

pero grata si sabes cómo se llora sin lágrimas

la eternidad es más eterna cuando la sabes finita

cuando el mundo se apaga que sean tus manías las que le den vida

vive a la luz, pero a la de una ciudad muerta

mátate en la profundidad de tus desconsuelos

pero no olvides que mañana es otro día

uno quizá más fortuito

más lleno de penas que tus manos quebrajadas

no caigas la mira

ciégala, pero a tatos.

Drenar en dos minutos todo este amor.

Drenar en la vida todo este amor.

Drenar en la muerte todo este amor.

No drenarlo nunca.

No decirlo, no nombrarlo, no mostrarlo

sentarme y esperar que lo sepas.

Hacer sin saber, hacer porque nace ser, hacer por qué….

No son efes las que te rodean-

Bailarán los astros de tus lunas

pero bailarán tap cuando te sepan sonriente

serás la barra que haga avanzar mis ideas,

serás el mundo con el cual tropezaré.

Nos odiaremos,

nos guardaremos,

seremos silencio,

miedo, rabia

pero siempre

al final

seremos sonrisa.

Hay compañeros que son cinco letras

vos sos cuatro ché.

Sábete como yo te sé

no guardes de ti la posibilidad de error

disfruta esto como has de tenerlo

no te impidas, no te cerques, no te guardes

que al infierno mismo muchos bajaríamos por ti.

Que las guerras sean lejos de tus ojos,

o que salgan de ellos,

que te hieran a muerte,

que te salves,

que resucites,

que cantes,

que no tengas una luz amarilla estampada a tu nuca,

que no te sepan, que no te valgan, que no te merezcan,

que el viento sea tierra

que la tierra sea fuego

pero que te mantengas.

Abre tus brazos,

toma la vida que se te viene,

el mundo que se te muere,

los rostros que te necesitan.

Respira.

Ahora vuela.

No importa el final, bien o mal

siempre diré “no importa, ya fue, sigamos adelante”

No hay comentarios:

Publicar un comentario